Cómo preparar zumos anticancerígenos

Todos conocemos el cáncer, como una enfermedad devastadora, con la cual, las células contaminadas se dividen.

Dichas células, al multiplicarse de manera desproporcionada, perjudican los tejidos corporales y causan un gran número de decesos al año.

Algunos estudiosos, aseguran que es una enfermedad hereditaria, que viene en los genes, por lo que son de la firme creencia, que sólo debe atacarse la enfermedad con químicos y medicamentos.

Mientrastanto,  otro grupo de científicos  establecen que nuestros hábitos de vida (especialmente los alimenticios), son determinantes para que se desarrolle el cáncer.

De este segundo grupo, surge la idea de evitar el cáncer y si ya ha surgido, entonces enfrentar  sus efectos, mediante el consumo de ciertos productos provenientes de la madre tierra.

Entre los productos naturales, recomendados, nos encontramos con algunos zumos, de preparación sencilla, sabor agradable y potente contenido vitamínico.

Jugo de Tomate:

Es uno de los jugos anticancerígenos, que cuenta con mayor confianza por parte de los pacientes a los cuales le es recomendado por sus médicos de cabecera.

La razón de esto, es que su alto contenido de antioxidantes y licopeno, lo convierten en el precursor de los tratamientos preventivos y eficaces, pues evita la multiplicación de las células dañinas.

Prepararlo es sumamente sencillo y su sabor, muy agradable. Toma entre dos y cuatro tomates, pártelos en cuartos, agrégalos al vaso de la licuadora cono el tallo de un apio en trozos, medio pepino y unas hojas de albahaca. Licúa y bebe sin colar, todas las mañanas.

Jugo de Jengibre.

Es muy popular el uso del jengibre para atacar una serie de enfermedades, consideradas como graves, entre ellas, el cáncer. Esto se debe a las comprobadas propiedades de esta raíz, que evitan el aceleramiento de la enfermedad, pues tiene efectos inhibidores sobre la propagación de las células malignas y crecimiento de tumores.

La manera más sencilla de obtener el zumo, es rallar unos ciento cincuenta gramos de jengibre en una jarra de vidrio con un litro de agua, dejarlo reposar toda la noche en el refrigerador; luego  en la mañana, colar y dividir en cuatro tomas para consumirla a lo largo del día.

Repetir esta operación durante una semana y descansar una semana. Puedes aplicar este tratamiento, cuanto tiempo consideres necesario.

Jugo de Piña:

Esta deliciosa fruta, además de tener un exquisito sabor, aroma agradable y crujiente textura, se caracteriza por poseer importantes propiedades desinflamatorias en particular y medicinales en general.

Estas propiedades, se deben a su alto contenido de   bromelina, sustancia de vital importancia para atacar directamente las células cancerosas, sin dañar las sanas. Por otra parte, está comprobado su participación en la disminución de los efectos corporales de la quimioterapia y la radioterapia.

Para hacer un rico jugo de piña, sólo basta con colocar dos rodajas de piña en la licuadora, con medio litro de agua y si quieres, puedes agregar una cucharadita de miel o unas hojas de estevia, bates enérgicamente y si lo deseas, cuélalo para hacerlo un poco más ligero, cuélalo con un tamiz fino.  Debes consumirlo todas las mañanas, recién elaborado

Limonada:

El alto poder alcalinizante del limón y su capacidad de balancear el pH en el cuerpo, han convertido a este fruto cítrico, en uno de los productos naturales más utilizados en la lucha contra el cáncer.

El jugo de un limón recién exprimido en un vaso de agua mineral, endulzado con miel o estevia, es uno de los zumos sencillos y fáciles de preparar, lo cual también ha contribuido a su popularidad.

Te he presentado sólo unos pocos ejemplos y recetas de zumos anticancerígenos, pero si así lo deseas, puedes buscar información para conocer la infinidad de frutos, hortalizas y vegetales, que puedes utilizar en la preparación de jugos para luchar contra la aparición, el desarrollo y la propagación de esta penosa enfermedad.